RADICALISMO DE PIE, EL RADICALISMO VUELVE A LAS BASES...

miércoles, 23 de diciembre de 2015

REPUDIAMOS LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA



                        
                       

La represión promovida en el día de ayer sobre los trabajadores de la empresa Cresta Roja, es una nueva demostración de una modalidad que estructuralmente se viene empleando desde el Estado hace décadas.
Es reiterado el característico argumento gubernamental de señalar que el conflicto en la vía pública se tornó insostenible, y que las fuerzas de seguridad “se vieron obligadas a reaccionar” ante la supuesta violencia ejercida por los manifestantes.
La demanda de un importante sector social, ha llevado ya hace un tiempo, a la idea de querer regular o reglamentar el Derecho a la Protesta, porque la continua reincidencia de corte de avenidas, rutas o autopistas, colisionan o “afectan” entre otros Derechos, el Derecho a la Libertad de Circulación. Debemos comprender, como primer razonamiento necesario, que éste tipo de conflicto indefectiblemente se produce de modo permanente cuando entran en juego ejercicios de Derechos diferentes en un mismo momento, por sujetos distintos, y que el ejercicio de ninguno de esos Derechos es absoluto, dispuesto de ésta manera por la propia Constitución Nacional en su artículo 14 primera parte.
Viene siendo una posición sostenida por ciertos sectores políticos, y ciertos sectores del órgano judicial, el de tener que limitar la protesta social para “resguardar” la Democracia. Y es llamativa ésta premisa, porque el margen de lo que puede ser entendido por Democracia partiendo de ella, podría ser muy escueto, limitado o restrictivo. Difícilmente podría pensarse otra posibilidad, cuando se quiere “evitar el conflicto” mediante la búsqueda de restringir el ejercicio de ciertos Derechos, o indicar que muchos de ellos constitucionalmente reconocidos de forma explícita (porque también existen otros con la misma jerarquía de modo implícito) son simplemente programáticos o no operativos, lo cual genera sorpresivamente, una contradicción no solo de interpretación normativa, sino también valorativa respecto a aquello que la propia norma fundamental dispone con la misma jerarquización, que de acuerdo al caso en concreto, requiere de una ponderación.
Desde otra perspectiva, concebida una Democracia con un funcionamiento dinámico, participativo y amplio (y no solamente la participación como la instancia que se efectúa cada dos años en los períodos electorales), implica que es inevitable el conflicto en las relaciones intersubjetivas, y como dice una importante especialista en Derecho Laboral como lo es la Dra. Estela Ferreirós, una sociedad sin conflictos y sin protestas sería una sociedad imposible, absolutamente estática, donde no existiría el progreso.
La protesta, en definitiva, también desnuda la necesidad cada vez más tendiente de una Democracia participativa, en donde el voto es su primera manifestación, pero que es evidente que resulta insuficiente, ya que los sectores populares no pueden esperar a que se desarrollen cada dos años las elecciones para manifestar sus reclamos, donde expresan sus demandas, y les exigen a las autoridades o aspirantes a ser autoridades públicas que den respuestas sobre ellas.
La crítica que recae sobre la manifestación de trabajadores por el modo de llevar adelante el reclamo por sus derechos, es la parcialización de la crítica ante la implementación de esos procedimientos. Ésta metodología de protesta, ha sido utilizada por los ruralistas en el conflicto de la famosa Resolución 125, o en las marchas que derivaron en las conocidas “leyes Blumberg”, o las reiteradas manifestaciones por diversas demandas que se dieron en los últimos años y que despectivamente se los conoció como “cacerolazos”. Esos reclamos no sufrieron el cuestionamiento que si sufren los de los trabajadores respecto a condiciones laborales, o de los trabajadores que se encuentran en situación de desempleo, y que por cierto, suelen ser la última instancia a la que recurren a causa de haber intentado encontrar una solución en instancias previas. Hay que tener en claro que las demandas son por Derechos  y no por privilegios. Ante el reclamo por privilegios, como manifiesta el Dr. Roberto Gargarella, el poder político puede decidir cuándo atenderlo, o hasta cuándo postergarlo. En cambio, frente a un Derecho, el poder político no tiene discrecionalidad, sino que tiene la obligación de cumplir y hacer todo lo posible para satisfacer ese Derecho.
El conflicto más repetido, es la colisión que existe entre el Derecho a la Protesta y el Derecho a Circular libremente, pero pareciera ser que en verdad el conflicto no se encuentra enquistado solamente en ello. No existe una voluntad por parte de quienes protestan de pretender ocupar la vía pública por la mera razón de satisfacer una pretensión de perjudicar a otros sin motivos. El fundamento, el móvil de esa decisión, es denunciar que aparecen en crisis otros Derechos, como pueden ser la salud, la educación, la de querer sentirse seguro en la vía pública, o como en el caso de los trabajadores de Cresta Roja, de una situación laboral insostenible en la que los afectados no son solamente ellos en su carácter individual como trabajadores, sino también que se ven afectados derechos básicos de primera necesidad de sus respectivas familias. Y esto evidentemente requiere de soluciones que deben darse con la intervención de los órganos políticos, pero para resolver las demandas sociales, y no para reprimir Derechos que son plenamente operativos, y constitucionalmente consagrados.
No hacemos responsable al actual oficialismo del problema que arrastra la empresa económicamente, ya que es causa del anterior oficialismo de Gobierno. Pero si repudiamos la medida adoptada políticamente para intentar en el caso en concreto, aniquilar el Derecho a la Protesta (algo que también le hemos criticado al anterior oficialismo), que es una vertiente del Derecho a la Libre Expresión, y que se manifiesta en la vía pública producto de que existen voces ausentes en el proceso de deliberación pública, reflejando las falencias de la Democracia Representativa para dar respuestas a las demandas sociales. Ésta es una cuestión que debe poder generar soluciones por los canales de la discusión política, y no por medio de la criminalización de la Protesta.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Denuncia por contaminación y desidia estatal en Lomas de Zamora

Recorriendo los barrios del Municipio es ostensible el alto nivel de contaminación y abandono que sufren nuestros vecinos. En la presente publicación mostraremos fotos que hemos sacado a focos de contaminación que afectan directamente y día a día a los barrios más vulnerables del distrito.

  1. Los vecinos del barrio Santa Catalina aseguran que el zanjón lindero con la Unidad Penitenciaria recibe líquidos cloacales provenientes de la misma. Cuando el Barrio se inunda (Cosa que suele ocurrir recurrentemente), se inundan con materia fecal.
  2. Los vecinos del barrio Santa Catalina explicitaron que no reciben ningún tipo de servicio de recolección de basura.
  3. Entrando al barrio San Sebastián uno puede observar un inmenso apostadero de automóviles oxidados donde en gran número son patrullas de la Policía y ambulancias municipales ¿Quién los tira ahí?

¡Basta de contaminación!



 
Calle La Haya y Hornos


 

 

 

Zanjón contaminado con líquidos cloacales que provienen de la Penitenciaria Unidad 40 (Según los vecinos) entre el Barrio Sta. Catalina y el Barrio San Sebastián (Av. Pedro Giachino)


 

 


 
Arroyo del Rey contaminado

 
Montaña de basura en "La Chanchería", Av. Itatí y Arroyo del Rey

Arroyo Santa Catalina desde la Av. Itatí. Las casas al margen de un riachuelo contaminado

Desde la Juventud Radical convocamos a movilizarnos a 9 años de la Desaparición de Julio López

La Juventud Radical, participando en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia invita a la Movilización para recordar al compañero Julio López a 9 años de su desparición y pedir justicia.

Julio López: 9 años de impunidad y encubrimiento.

Exigimos al gobierno
-Aparición con vida ya!
-Castigo a los responsables
-Cárcel a Milani y a todos los genocidas
-Apertura de todos los archivos
-Basta de represión

Los convocamos a todos a marchar este viernes 18 de septiembre a las 17.30hs desde Plaza Congreso hasta Plaza de Mayo.

Encuentro Memoria, Verdad y Justicia


 

Actividad Charla-Debate sobre la implementación del Boleto Estudiantil a 39 años de la Noche de los Lápices



Se llevó a cabo con éxito una actividad de debate y con contenido explicativo sobre el Boleto Estudiantil y su inminente aplicación. Se discutieron cuáles son las causas que fundamentan la necesidad de un Boleto Estudiantil Gratuito y Universal.






jueves, 17 de septiembre de 2015

Noche de Los Lápices

A 39 años de la “Noche de los Lápices”
Hoy se cumplen 39 años de la “Noche de los Lápices”, cuando un grupo de estudiantes secundarios fueron secuestrados y desaparecidos por la última dictadura militar.
Lejos de la inocencia, vamos a ser sinceros, estos adolescentes, menores de edad, eran responsables y actores de su destino. Algo hicieron. Marcharon y se manifestaron por el Boleto Estudiantil, lo que consideraban un derecho, que hoy a casi cuatro décadas de su desaparición recién se está implementando. Además, tenían una activa participación en los Centros de Estudiantes, estas entidades que están tan difundidas en algunas escuelas, mientras que en otras son una mala palabra para los padres, los profesores y ¡hasta los alumnos!
Es en honor a ellos que se conmemora el Día de los Derechos del Estudiante Secundario. Desde la Juventud Radical de Lomas de Zamora queremos recordarlos con toda la vehemencia que su causa, acción y desaparición representa. Son un recuerdo doloroso de un tiempo oscuro para la historia argentina, pero que sin embargo sigue marcándonos constantemente. El Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios, no solamente debe servir para recordar un hecho trágico. Sino para que también reflexionemos y nos replanteemos una y otra vez, cual es el rol del estudiante en la escuela de la Argentina democrática.
Luego de la primavera política que represento el retorno de las libertades constitucionales, poco ha cambiado desde esos años de plomo y el “No te metas” que sigue calando hondo entre los estudiantes. El movimiento estudiantil, tuvo sus altibajos y sin embargo sigue prendiendo entre algunos jóvenes que en los contextos más disimiles y adversos, se atreven a levantar las banderas de sus derechos intentando generar proyectos y formar espacios de participación, como los Centros de Estudiantes. A otros estudiantes, por el contrario, los Centros los agobian y su participación se ve opacada por el alto grado politización que suelen tener estas entidades.
A pesar de todo, no se puede subestimar la importancia que los Centros de Estudiantes deberían tener en los niveles medios de educación. Después de todo, es aquí donde de niños se forman adultos que deberán enfrentar las problemáticas del futuro.
En un contexto de desencanto generalizado con la política, los Centros deberían ser uno de los primeros espacios de participación cívica del ciudadano, aprendiendo las aptitudes necesarias para poder vivir en democracia. Porque la democracia no consiste solamente en ir a votar cada dos años, es una realidad que se construye todo el tiempo, y donde el ciudadano debe ser participe. Un alumno consiente, un Centro de Estudiantes que funcione, un cuerpo docente que apoye y de lugar a las iniciativas de sus estudiantes, constituyen la mejor manera de que la política vuelva a su cauce, que la ciudadanía se dé cuenta que es SU espacio de participación, sin esperar a que las cosas se solucionen. Porque no se van a solucionar, sin ciudadanos comprometidos, que se involucren en su realidad y que busquen sacar lo mejor de sí para enfrentar lo que viene con las mejores herramientas. La política, no es más que eso un medio transformador de realidades, destructor y constructor de paradigmas.
Es por todo esto, que queremos invitar a los estudiantes a reflexionar, a que revean donde están parados y animarlos a cuestionar, a innovar y plantear las cosas que consideren que deban estar mejor. A que formen Centros de Estudiantes, para poder debatir en un ámbito democrático institucional. Las instituciones no hacen más simplificar y canalizar reclamos que son de la sociedad y están formadas por personas.
Porque la democracia requiere de ciudadanos comprometidos, pero que antes de ser ciudadanos sean estudiantes. Porque toda realidad es transformable, no importa lo que te digan, solamente requiere de voluntad de cambio. Por aquellos jóvenes que perdieron la vida. Porque si no te metes, no te quejes después de una situación de la que sos cómplice, así de fácil. Recordemos la tragedia y comprometámonos a no permitir que pase de nuevo. Los valores democráticos deben seguir construyéndose. Mientras tanto, que los lápices sigan escribiendo…